Réplica a la noticia publicada en El Periódico de Aragón acerca de la Denuncia Pública de ASAPA. 20/03/2013

Desde el Grupo de Menores de ASAPA hemos hecho llegar a la redacción de El Periódico de Aragón la siguiente réplica con la intención de matizar y aclarar parte del contenido incluido en la redacción de la noticia de hoy 20/03/13 a propósito de la muerte bajo custodia en el CEIMJ Juslibol el 1 de septiembre de 2012.
http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/aragon/la-dga-niega-mala-praxis-en-muerte-de-un-menor-en-juslibol_840165.html
Citamos en negrita el texto de la noticia publicada en EPA:
– En efecto, al joven se le había prescrito un tratamiento con psicofármacos que “podría haber resultado incompatible con la afección que sufría el menor”, pese a que “la familia había comunicado que bajo ningún concepto le fuesen suministrados” esos medicamentos. Pero ASAPA no ha denunciado en ningún momento que se le hubieran dado fármacos “a los que era alérgico”, sino que se le suministraron psicofármacos que podían ser gravemente incompatibles con la afección cerebral sobre la que se le habían realizado pruebas neurológicas y cuyos resultados habrían de ser informados pocos días después. No se trata de una cuestión de alergias sino de un problema muy grave que requería información clara y coordinación exhaustiva entre los servicios de salud y el centro de reforma. Por eso se cuestionamos la existencia y aplicación eficaz de un protocolo de actuación.
– También aseguraron que “en ningún momento esta [ref. la familia] ni terceros manifestaron la incompatibilidad o alergia a algún fármaco”. Precisamente. La respuesta de la familia fue “NO TIENE ALERGIAS PERO SU NEURÓLOGO NOS HA INDICADO QUE NO SE LE MEDIQUE, NI SIQUIERA CON TRANQUILIZANTES SUAVES, NI PASTILLAS PARA DORMIR, NI NADA, PORQUE TIENE UN PROBLEMA SERIO DEL QUE ESTÁ SIENDO TRATADO”.
– Si las Fuentes del Departamento de Servicios Sociales del Ejecutivo desmintieron, como afirma la asociación, haber desatendido a la familia del fallecido, nos gustaría conocer por qué los propios afectados no han llegado a esa conclusión sino a la contraria. No nos parece lo más riguroso que al redactar la noticia (y dado que iba a ser la respuesta del IASS el centro de ésta) nadie se haya puesto en contacto con el abogado de la familia (que es quien podría decidir sobre el tratamiento de datos más sensibles) ni con esta asociación para contrastar o matizar esas afirmaciones. Nos sorprende, además, que se decidiera dedicar la noticia a la respuesta del IASS y no a la nota de prensa publicada, pues esta última y no otra era la declaración que iniciaba la noticia. Consideramos que de ese modo se convierte una reivindicación que parte de la sociedad civil en la materia prima de una respuesta institucional que acaba protagonizando el contenido de la información: La DGA negó ayer mala práctica alguna alrededor del fallecimiento de un menor, el pasado 1 de septiembre, en el Centro de Internamiento de Menores por Medida Judicial de Juslibol, como denunció en un comunicado público la Asociación para el Seguimiento y Apoyo a Personas Presas en Aragón (Asapa), que informó de haber puesto el caso en conocimiento de la Fiscalía de Menores y del Colegio de Médicos de Zaragoza.
Las mismas fuentes, que recordaron que un juez ya archivó el caso en su día y que la DGA no había recibido ningún requerimiento de la Fiscalía, defendió que el menor “fue tratado por el equipo médico y de enfermería del centro”. En primer lugar: existen datos proporcionados desde el propio centro que (como muchos otros y por respeto al debido proceso, no han sido incluidos en la denuncia pública) contradicen esa última afirmación. En segundo lugar: que la DGA no recibiera requerimiento alguno de la Fiscalía no es explicación ni pretexto, sino un elemento más que ilustra la gravedad del caso. En tercer lugar: igualmente, el archivo prácticamente automático del caso (muy común en la mayoría de las muertes bajo custodia, pero que ha sido recurrido por el abogado de la familia) tampoco justifica nada, sino que es más bien una señal que abunda en la ineficaz respuesta de los operadores jurídicos e institucionales competentes.
Frente a las acusaciones de Asapa, el Gobierno negó que la toma de fármacos sea obligatoria y defendió la “larga y acreditada práctica con adolescentes” del personal de la instalación. Primero: “dudosa y sistemática” no es lo mismo que “obligatoria”. ASAPA no ha dicho eso. Segundo: precisamente por larga y acreditada es más grave que se haya hecho oídos sordos durante tantos años a un problema tan poco discutido pero tan discutible como es el del uso de psicofármacos con menores de edad cuyo diagnóstico se reconoce dudoso, indeterminado y en ocasiones inexistente. Lo único cierto a este respecto es que la medicación es la mejor forma de control y pacificación de la población en los centros cerrados. Mantenemos la esperanza de que tanto el Colegio de Médicos de Zaragoza como la Fiscalía de Menores, que cuentan con la información completa sobre el caso, emprendan las acciones procedentes.
Insistimos: dada la gavedad de este caso en particular y dado el más que despreocupado empleo de psicofármacos con personas menores de edad en general, la nota a medios incluida en nuestra denuncia pública obedece a que la gran cantidad de contradicciones, la extrema gravedad del caso y las responsabilidades que podrían deducirse de todo ello incumben a los más altos niveles del centro y del servicio de menores del IASS:
NOTA a medios: el caso que exponemos a continuación es muy grave y la información que en él se revela es especialmente sensible. Nos limitamos, por tanto, a publicar el contenido mínimo necesario (ver archivo adjunto). Rogamos que los datos sean tratados con escrúpulo, por el debido respeto a la familia del fallecido y el rigor informativo que se presupone a los profesionales de la comunicación. Os agradeceremos que cualquier especulación o juicio de valor que de ellos se derive sea contrastado con el emisor de la información“.

Grupo de Menores de ASAPA. 20/03/2013

Anuncios